Los días del Renault Espace tal y como lo entendemos ahora están contados, ya que si los plazos que se ha marcado la Régie se cumplen, la quinta generación del coche pionero entre los monovolúmenes verá la luz en el Salón de París 2014.

La silueta del concept car presentado en el Salón de Frankfurt 2013 juega, pues, con unas proporciones de innegable monovolumen, pero más afilado, aunque sin llegar al extremo casi sideral del Citroën DS5. En cualquier caso, no conviene tomarse al pie de la letra el lenguaje del Initiale Paris, porque a pesar de que parecen claras las intenciones de la marca francesa de subir algún peldaño el posicionamiento de su modelo de mayor tamaño para hacerlo más premium, es poco probable que en la versión definitiva renuncien a la modularidad interior que sólo una carrocería alta permite.


También llama la atención el trabajo realizado sobre el propulsor dCi 130, convertido en concept en esta ocasión y que se distingue por entregar hasta 400 Nm de par motor “en un amplio margen de utilización”, asegura la marca (a 1.500 rpm ya está disponible el 90%) frente a los ya muy destacables 320 Nm a 1.750 rpm que entrega el motor de serie, gracias a la incorporación de un sistema de sobrealimentación biturbo, con un turbo pequeño de baja inercia que se activa a bajo régimen, y uno de mayor tamaño para empujar a altas revoluciones los pistones, realizados en acero con un tratamiento específico para reducir los rozamientos (en lugar del aluminio, que se dilata más con el calor).
Esta mecánica está asociada al cambio EDC (Efficient Dual Clutch) de seis velocidades, la de doble embrague de Renault, gobernada mediante un mando Shift-by-Wire, solución procedente de la Fórmula 1.