
El gas (en sus diversas formas) puede que sea el gran tapado de la industria de la automoción para reducir el nivel de emisiones contaminantes antes de la llegada del coche eléctrico. Una señal inequívoca al respecto es que un fabricante como Audi haya presentado en el Salón de Ginebra una unidad del A3 Sportback capaz de circular indistintamente con gasolina y gas natural comprimido (CNG).



El motor de gasolina empleado en el A3 g-tron deriva del conocido 1.4 TFSI, al que se han introducido importantes modificaciones. Entrega 110 CV y 200 Nm de par que le permiten desarrollar una velocidad máxima de 190 km/h y acelerar de 0 a 100 km/h en 11 segundos. Los consumos se han establecido en 3,5 kg/100 km de CNG para unas emisiones totales de CO2 de menos de 95 gr/km.