

Para ambas versiones se podrá elegir entre tres motores de cuatro cilindros con turbo, sobrealimentación e inyección directa de combustible. Las dos motorizaciones de gasolina TFSI y el motor TDI han visto reducidos sus valores de consumo hasta en un 14%, y todos los propulsores se han combinado con un sistema de recuperación de energía de deceleración y marcha por inercia.



Todas las variantes están asociadas de serie a un cambio manual de seis velocidades. En cuanto a la tracción integral permanente quattro, el embrague multidisco de accionamiento hidráulico y control electrónico se ha montado en el eje trasero para conseguir un mejor reparto del peso. En condiciones de marcha normales, envía la fuerza del motor principalmente a las ruedas delanteras, aunque es capaz de redirigirlas al 100% al eje trasero en un espacio de tiempo extremadamente corto.

Un factor clave para mejorar la eficiencia del nuevo Audi TT ha sido la fabricación de su carrocería según el método Audi Space Frame ASF de construcción híbrida. Desde el frontal del vehículo hasta el pilar B se ha aplicado aluminio ligero, mientras que la parte trasera del vehículo se ha construido en chapa de acero.


También la oferta de colores para la carrocería se ha ampliado con cuatro nuevos acabados de efecto metálico. Para el paquete S line se ofrece adicionalmente el Gris Daytona efecto perla. Los renovados Audi TT Coupé y TT Roadster llegarán al mercado el próximo julio, con mínimas variaciones de precio respecto la gama actual. El Audi TT 1.8 TFSI estará disponible desde unos 32.000 €.