

El Cayenne S Hybrid combina un aparentemente modesto motor V6 de tres litros e inyección directa con otro propulsor eléctrico sincrónico. El resultado, sin embargo, arroja la nada despreciable cifra de 380 CV, resultado de sumar los 333 CV del motor de combustión con los 47 CV del alimentado por batería. El par máximo es igualmente notable, 580 Nm a tan sólo 1.000 rpm, lo que según la marca garantiza un nivel de prestaciones similar al del Cayenne S equipado con una versión mejorada del motor V8 de 4,8 litros, que ahora ofrece 400 CV en lugar de los 385 CV de antes.



Otra de las funciones destacadas del sistema híbrido es la de permitir la «navegación a vela», es decir, que a velocidades hasta 156 km/h puede desconectar por completo el motor de combustión y desacoplarlo del tren propulsor para aprovechar el desplazamiento por inercia. Cuando se requiere una fuerte aceleración, el sistema vuelve a conectar en fracciones de segundo el motor y el embrague desacoplador lo reconecta a las ruedas.