No, no es un déjà vu: el McLaren P1 que la firma de Woking ha expuesto en el Salón de Ginebra 2013 es calcado al que vimos en el Salón de París hace medio año. La unidad que llevaron a la cita francesa era un prototipo pero, teniendo en cuenta el afinado trabajo aerodinámico que decían haber llevado a cabo (y a la vista de las imágenes no nos cabe la más mínima duda de que les ha cundido), no tenía mucho sentido hacer demasiados cambios en su liviana carrocería hecha enteramente en fibra de carbono, como el chasis, aunque a éste se le han montado sendas estructuras en los ejes delantero y trasero. Es lo menos que se podía pedir cuando se promete que se va a producir el coche más eficaz del mundo en carretera y en circuito.



Para gestionar la entrega de potencia a las ruedas, se ha elegido una caja de cambios de 7 velocidades con doble embrague SSG, optimizada respecto a la del 12C, ya que ha requerido de un sistema de refrigeración del aceite específico para garantizar la fiabilidad ante el incremento de la exigencia del motor.

Por defecto, sin embargo, el modo conectado es el que denominan IPAS, en el que se cuenta con toda la potencia y el par del motor (aunque la entrega de este último se limita para proteger el embrague). Ron Dennis fue, igual que en París, quien presentó a la nueva criatura, y se mostraba muy orgulloso de cómo habían conseguido un empuje idéntico al de un motor atmosférico a pesar de ser un V8 biturbo, y ello ha sido posible gracias al aporte de energía que realiza la parte eléctrica. El motor de gasolina cuenta con sistema Start&Stop, así que se para cuando te detienes en un semáforo en rojo.



