Primera prueba: smart electric drive

Primera prueba: smart electric drive


Prueba y opiniones: Gaby Esono

smart le está dando mucho bombo a sus nuevos electric drive, y no es para menos. Hace ya una década que la marca de coches urbanos de Daimler lanzaba su primera generación -la actual es la cuarta- y lo que empezó como una especie de prueba piloto, enfocada a empresas con flotas de vehículos, hoy es una propuesta comercial realmente comprometida con cualquier tipo de usuario que desee un vehículo urbano eficaz y a la vez libre de emisiones.

La prueba de ello es que la gama de coches eléctricos de smart se integra completamente en su catálogo, tanto a nivel de equipamientos de serie y opcionales como en disponibilidad de carrocerías: el smart fortwo coupé y el smart forfour llegarán a los concesionarios españoles durante este mes de mayo de 2017, y al smart fortwo cabrio que se le espera para el mes de julio.

Los smart electric drive cuentan ahora con una nueva batería de iones de litio de 17,6 kWh de capacidad, ubicada bajo el piso del coche entre ambos ejes, desarrollada íntegramente por Deutsche ACCUMOTIVE, una filial de Daimler. Con ella, su motor síncrono de corriente trifásica, instalado en el eje posterior, desarrolla una potencia de 81 CV, un par motor de 160 Nm y, el dato de referencia en un coche eléctrico, una autonomía de 160 km en el smart fortwo coupé y 155 km en el smart forfour y el cabrio, diferencia que se explica por su mayor peso (1.200 kg el 5 puertas) respecto a su carismático hermano biplaza cerrado (1.085 kg).

La fuerza del motor va a parar a las ruedas traseras a través de una caja de cambios con una sola marcha adelante y otra atrás, tal y como es habitual en un coche con propulsión eléctrica, que entrega casi todo su par prácticamente desde el mismo momento en que se pisa el acelerador. En el caso de los smart, esto se traduce en unas prestaciones equiparables a las del motor de gasolina de 90 CV, aunque la sensación de poderío es superior en aceleraciones desde parado y en recuperaciones a baja velocidad, las más frecuentes en ciudad.

La aceleración de 0 a 100 km/h, sin embargo, es de 11,5 segundos en el fortwo (se alarga hasta los 12,7 segundos en el forfour), subraya el carácter urbano de este coche, en el que se ha limitado la velocidad máxima a 130 km/h para asegurar cierta autonomía.

En cuanto al tiempo de recarga, la marca declara que un enchufe doméstico europeo, la batería recupera el 80% de su capacidad en 6 horas (13 horas en EEUU), y con un wallbox requiere 3,5 horas (2,5 horas en Reino Unido y Estados Unidos).

Al partir de la actual generación de los modelos de smart, lo que nos encontramos al conducir estos coches de cero emisiones es un funcionamiento mucho más refinado, incluso en comparación con el anterior smart electric drive. El aislamiento del habitáculo es muy superior, y los ruidos de rodadura y aerodinámicos ya no interfieren en la comodidad de uso, especialmente en trayectos interurbanos y vías rápidas.

El empuje del motor es notable para un motor de su potencia. En las salidas de los semáforos transmite una suavidad que podría considerarse con falsa modestia, porque al hundir el pedal del acelerador la entrega es mucho más contundente de lo esperado. No es un cañón, pero sí más solvente que las variantes “no Brabus” de smart.

A ello hay que añadirle la comodidad propia de una caja de cambios con una sola marcha adelante y otra atrás. El par motor del propulsor eléctrico le permite prescindir de las relaciones de cambio tradicionales, y tampoco transmite la desagradable sensación (hasta que uno se acostumbra) del resbalamiento de los cambios CVT de variador continuo. Aquí, según pisas el acelerador sube de vueltas el rotor y se transmite el giro tal cual a las ruedas. Como debe ser.

Los smart electric drive cuentan con un botón ‘Eco’ en la consola central, con el que se trata de potenciar la capacidad de recarga de la batería en las fases de retención cuando conduces. En la práctica, se nota que el coche decelera más rápidamente, lo que obliga a prestar más atención y tener mayor tacto con el pedal del acelerador, aunque el efecto es menos acentuado que en otros coches eléctricos que he probado.

Los fabricantes están poniendo mucho de su parte para conseguir que los coches eléctricos se conviertan en una alternativa real y atractiva para el gran público. Actualmente, los coches de cero emisiones tiene tres grandes déficits respecto al resto de automóviles: la autonomía, la recarga y el precio.

Poco a poco, la capacidad de las baterías y la gestión de la energía van mejorando (los nuevos smart eléctricos ofrecen 30 km más de autonomía, por ejemplo). Los tiempos de recarga, por otra parte, también se están acortando paulatinamente. Pero el todo el desarrollo tecnológico necesiario para seguir avanzando en este sentido tiene un coste y, por muy buena voluntad que Daimler le ponga, un smart eléctrico es un coche muy caro.

Las ayudas a la compra de los gobiernos de turno son una de las soluciones, pero desde mi punto de vista son fruto de una visión cortoplacista. Sería mucho más rentable desarrollar una red de estaciones de carga extensa y confiable (los puntos de carga públicos actuales no lo son, al menos en Barcelona). ¿Más caro? Tal vez. Pero sin duda animaría a muchísimos más usuarios a decidirse por un coche eléctrico. Al aumentar la demanda se incrementaría la producción y ello, en consecuencia, haría bajar los precios.

Mientras se encuentra una salida razonable a este callejón, Mercedes-Benz España (representante de la marca smart en nuestro país) ha desarrollado una estrategia muy interesante: gracias a un acuerdo con Endesa, los compradores de un smart electric drive podrán realizar en el mismo proceso de compra la gestión para el suministro de electricidad y la instalación del equipo de recarga, con una garantía de dos años. Todo ello será gratis durante la campaña de lanzamiento.

Este acuerdo incluye asimismo la tarifa Tempo Zero Smart, que consiste en 1.200 kWh al año de electricidad para recargar a 0€/kWh entre la 1 y las 7 de la mañana, equivalentes a unos 10.000 km al año.

Por otra parte, a partir de 2018 Endesa y Mercedes desplegarán una red de infraestructura de recarga en varios puntos de España. Dicha infraestructura permitirá al usuario del vehículo eléctrico conocer la localización de estos puntos, cómo llegar y en qué estado se encuentra.

smart ofrecerá las versiones electric drive en toda su gama de modelos actual. En junio de 2017 llegarán al mercado español el fortwo coupé y el forfour, y en julio aterrizará la carrocería descapotable. En los precios se incluye la batería, que cuenta con garantía de 100.000 km u ocho años.

Versiones Precios
smart fortwo coupé electric drive 23.302 €
smart fortwo cabrio electric drive 26.730 €
smart forfour electric drive 23.966 €

Para la cuarta generación de sus coches eléctricos, la marca ha optado por integrarlos completamente en su oferta como una variante más, de ahí que de serie cuenten con el mismo equipamiento de serie que los smart de gasolina, al que le añaden el asistente de frenado activo o el cuadro de instrumentos adicional con indicación de potencia y estado de la batería.

Por otra parte, smart incentiva la compra de los electric drive con el acceso gratuito a la app ‘smart control’ durante 3 años, que permite gestionar a distancia funciones como la preclimatización o la recarga inteligente (para cargar la batería en las horas en las que sea más barato, por ejemplo). También se incluye el cargador de a bordo de 4,6 kW y el cable de carga para toma de corriente doméstica o para wallbox.

En cuanto al equipamiento opcional, de han diseñado diversos paquetes exclusivos para los smart eléctricos, como el acabado electric drive design (se caracteriza por la pintura verde característica para la célula de seguridad tridion, combinable con paneles de carrocería en blanco o negro, así como las llantas de aleación de 8 radios en el color de la carrocería), el paquete de invierno (volante y asientos calefactables, incluidos los traseros en el forfour, mayor aislamiento térmico y preclimatización con el ‘smart control’), carga rápida (dispositivo de 22 kW para recargar en menos de 45 minutos el 80% de la batería; llegará a finales de 2017), aviso acústico para el entorno (sonido que se activa a menos de 30 km/h) y la Edición smart electric drive greenflash (color negro y electric green con detalles Brabus, incluidas llantas, disponibles para los smart fortwo).

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